Al borde de la locura
No se si les ha pasado que generalmente a diario, cuando uno esta en el punto máximo de trabajo, lo que realmente se desea es estar en la cama. Sin embargo, ¿qué pasa cuando esa reconfortante cama a la que acudimos para descansar placenteramente se convierte en una prisión?. Pues es bien esa es mi realidad desde hace 2 semanas.
Hace un par de semanas atrás me atrapó el infernal virus de la gripe (la comun). Malestar general, tos, dolos de garganta, bronquios inflamados, todo lo que una nunca desearía. Al inicio pensé que era una simple gripe, los cambios de clima son fatales para nuestro cuerpo. Pues bien, el lunes de la semana pasada, luego de que los síntomas empeoraran en 3 días, me fui a lo que conocemos como doctor.
El primer diagnóstico de la noche, un joven doctor, me examina y no le toma importancia a unas ronchas que me habían aparecido por todo el cuerpo, su veredicto: bronquios muy inflamados por lo que requieres nebulización, las manchas son una reacción alérgica. Mi madre a mi lado, le discute al doctor diciéndole que parecía varicela, y el profesional que le dice, cual paporreta de niño de colegio, que las manchas no eran las de la varicela.
Mi estancia en la clínica se hacia interminable, ya iba en la segunda nebulización, casi termina, hasta que llega aquel joven doctor que me dice que su colega me quiere ver. Me lleva a un consultorio, otro hombre con bata blanca se aparece. Este era mayor que el primero, me examina y lo primero que me dice es: “Tienes varicela”.
El diagnóstico final me cayó como bomba, recordé que de niña me pegaba a mis primos cuando la tuvieron y nunca me dio. Hace un par de años a mi hermana menor le dio, compartíamos el dormitorio, y aun así no me contagié. Ahora por razones del destino, me encuentro encerrada (literalmente) en mi dormitorio desde hace 10 días. No puedo ni pasear por mi casa, debido a que mi papá y mi hermano no han sufrido de tan fea enfermedad.
Muchos me dijeron que la varicela es peor cuando te da de vieja, pues bien creo en ello. No sólo el malestar y la picazón que se siente es horrible, sino el simple hecho de estar encerrada y que te traten como apestosa es algo que a cualquiera le hace sentir mal. Aunque no lo crean, a pesar de haberme sentido re mal, lo mas frustrante es el encierro. Todo el día en cama, todos los días lo mismo en la tele, creánme que si no tuviese computadora en mi cuarto, todo esto seria un desastre mayor.






Escribiendo a solas » Archivos » Diciembre llegó… comentó:
[...] decoraciones de la época. Para mí fue un gran cambio, luego de 3 semanas encerrada por la varicela, salgo a la calle y me encuentro con el mundo cubierto de [...]