El cajón de los recuerdos
Muchos deben tener en casa, en algún cajón, baúl o caja un montón de fotos viejas de aquellas épocas en las que sólo importaban los pañales limpios, los juegos y algunos deberes escolares. Ven la que puse aquí?? esto es una muestra clara de ello.
No se si les ha pasado que una tarde llegan los señores que les dieron la vida, a los que llamamos papá y mamá, y te dicen hijita o hijito vamos a ver vídeos de cuando eran niños. OOOOKKKKK!!!!, intentas de alguna u otra manera poner una excusa, sin embargo ellos ya te atraparon y no puedes escapar. Si, como no vamos…
Todos se acomodan y la función empieza. Primero vídeos de personas que no sabes quienes son y sobre todo no sabes si es que aun siguen vivas. Los colores desgastados de las imágenes, la poca resolución hace que los rostros en ocasiones sean sólo manchas moviéndose por la pantalla. Mientras sigues viendo a un montón de gente que no conoces, papá y mamá narran la historia de cada personaje y cuentan lo que están haciendo en el vídeo. Por allí aparecen caras conocidas, tíos mas jóvenes, con mas pelo, mas delgados y sin arrugas. Mientras tanto una coloca en su mente una imagen de la persona en la actualidad y cómo era hace unos años atrás.
En esas en que piensas que será una larga velada, aparece una personita que conoces. Su cara, sus balbuceos y muchos de los ademanes te son familiares. Eres tu mismo. Mientras pasaban los vídeos viejos de la familia, vi uno en el que aparecía yo con apenas un año de vida, hablando en el idioma enredado de los bebes, baberos, juguetes y sin ninguna preocupación. Mientras me veía, analizaba como es que la vida cambia cuando van pasando los años, las responsabilidades cambian, las tareas, los amigos, uno mismo ha cambiado. Todo un proceso en el que pasamos de ser inocentes, juguetones y despreocupados niños a adultos responsables, trabajadores y preocupándonos por cada día.





