A veces, uno se pierde en el laberinto de sus pensamientos, nos quedamos mirando fijamente a un punto y nos olvidamos del mundo que nos rodea. De pronto, una voz te jala de aquel mundo, lanzándote a la realidad y volviendo a la bulla y al ataque de todo lo que ésta posee.
Creo que cada uno de nosotros, o al menos a mí, me gusta de vez en cuando perderme en mis pensamientos, organizar mi día, mi semana, mis cosas, ya sea a corto o a largo plazo, o simplemente no tengo ganas de hablar ni de participar en la realidad a la que pertenecemos, es a veces algo complicado, porque tampoco quiere decir que me importa un comino lo que pasa a mi alrededor, al contrario, me importa mucho, sólo que a veces, quiero pensar y pensar, soñar, ya saben como dicen, soñar no cuesta nada. Por eso cada vez que me preguntan en que pienso, yo simplemente contesto: en la inmortalidad del mosquito.
