Cada generación tiene sus propias canciones de chiquititud, todos hemos tenido algun cantante de música infantil que nos ha acompañado durante los años en los que sólo nos importaba que juguete nuevo romper.
Yo de niña bailaba unas cacniones que no muchos conocían, pero que a mis primos y a mi nos hacían parar de la silla, cama o sillón y a bailar al son de la música.
Hablo de Enrique y Ana, una pareja de cantantes que me transmitieron diversión y risas con las coreografías de las canciones, una pareja singular en la que un joven y una niña interpretaban diversas canciones que a los niños les encantaba a mas no poder…yo era una de ellas.
Por ejemplo, la Yenka, una canción en la que para bailarla sólo hay que hacer lo que dice la letra…
O la historia de un pez llamado Garabatos que no sabía ni bucear ni nadar…